Góngora y el culteranismo
III.- Góngora y el culteranismo
3.1.- Temas y formas en la literatura barroca.
Se entiende por Barroco la evolución que sufre el arte renacentista, que culmina en el siglo XVII cuando las obras de arte se recargan con adornos superfluos y los temas se centran en el desengaño y el pesimismo. Se critica y satiriza sobre la ambición, el poder y el dinero. La brevedad de la vida, vista como un paso rápido hacia la muerte, es otro tema que atormenta a los hombres del Barroco, así como, los religiosos, filósofos, doctrinales, festivos, las historias y las leyendas.
Las formas poéticas empleadas van a corroborar el mundo de contrastes barrocos. Junto a las formas tradicionales como son las seguidillas, los villacicos, cantares y, sobre todo, romances, se cultivan formas cultas como el soneto, la silva, la décima o la fábula poética.
3.2.- Definición del Culteranismo.
El Culteranismo es una estética del Barroco español que comparte con el conceptismo, la intención de enrarecer y aquilatar la expresión separándola del equilibrio y claridad clásicos, pero con el procedimiento opuesto de dilatar el significado en un máximo de expresión estética no para aclarar el mensaje mediante el procedimiento de la paráfrasis, sino para impresionar y confundir con lo laberíntico, sensorial y disperso de la expresión, por lo que no pretende explicar, sino deleitar con el ejercicio intelectual del enigma. Se aplica fundamentalmente al género lírico y al verso en vez de a la prosa. En estatendencia encontramos una ligera orientación clasicista, ya que, el poeta quiere que el castellano posea las cualidades elegantes del latín, por lo que introduce un gran numero de términos latinos en sus composiciones. A esta estética se conoce también como Gongorismo a causa de su mayor exponente español, el poeta cordobés Luís de Góngora, que contribuyó a formarla y le dio su forma definitiva.
3.3.- Biografía de Góngora.
Poeta cumbre de la poesía castellana. Nació en Córdoba en 1561. Durantes su juventud fue alegre, libertino e, incluso, pendenciero. Su padre era juez de dicha ciudad y poseía una biblioteca bien dotada. Su madre pertenecía al igual que su padre a una ilustre familia cordobesa. Góngora era el apellido materno, que el poeta utilizaba en primer lugar tal vez porque le sonaba mejor. A los quince años fue a estudiar a Salamanca. Para beneficiarse de ciertas rentas eclesiásticas de un tío suyo, para los veinte años ya debiera estar ordenado de sacerdote, pero, a causa de su vida licenciosa, no llegó a ser sacerdote hasta los cincuenta años.
Sabemos que era jovial, hablador, muy sociable y amante del lujo y de las diversiones profanas, como por ejemplo los naipes y los toros, hasta el punto de que se le llegó a reprochar muy frecuentemente lo poco que dignificaba los hábitos eclesiásticos para él. Pero a su vez fue un hombre de carácter arisco que criticó a muchos poetas de su tiempo, a la vez que fue criticado por ellos.
Residió algún tiempo en Madrid como capellán de Felipe III. Cuando murió el rey tuvo problemas económicos, se agravaron sus enfermedades y regresó a Córdoba, donde tuvo fuertes enfrentamientos con Quevedo, defendiendo sus ideas literarias. Murió de apoplejía grave en mayo de 1627
En su poesía se distinguen claramente dos períodos: el tradicional, en que hace uso de los metros cortos y temas ligeros. Para ello usa canciones, tercetos, décimas, romances, letrillas, etc. Este período va hasta el año 1610, en que cambia rotundamente para volverse culterano, haciendo uso de metáforas difíciles, empleando muchas alusiones mitológicas, utilizando para ello muchos neologismos, cultismos, hipérbatones, etc. haciendo, a veces, muy difícil su lectura.
3.4.- Clasificación de su obra.
Poesía
Se suele agrupar su poesía en dos bloques, poemas menores y mayores correspondientes más o menos a dos etapas poéticas sucesivas.
-En su juventud, Góngora compuso numerosos romances, de inspiración literaria, como el de Angélica y Medoro. Tambien compuso numerosas letrillas líricas, satíricas y romances burlescos.
- El más largo de sus poemas compuesto es el romance titulado, Fábula de Píramo y Tisbe (1618), complejísimo poema que fue el que costó más trabajo a su autor. Merecen también su lugar las sátiras contra distintos escritores de la época, especialmente Quevedo o Lope de Vega.
-Junto a estos poemas, podemos encontrar numerosos sonetos sobre todo tipo de temas amorosos, satíricos, morales, filosóficos, religiosos, de circunstancias, polémicos…, como pueden ser las siguientes obras Descaminado, enfermo, peregrino etc.
-Los poemas mayores fueron, sin embargo, los que ocasionaron la revolución culterana y el tremendo escándalo subsiguiente, ocasionado por la gran oscuridad de los versos de esta estética. Son
Teatro
Luis de Góngora compuso también dos piezas teatrales, Las firmezas de Isabela y El doctor Carlino, esta última inacabada.
3.5.- La poesía de Góngora.
Se suele agrupar su poesía en dos bloques, poemas menores y mayores, correspondientes más o menos a dos etapas poéticas sucesivas. En su juventud, Góngora compuso numerosos romances, de inspiración literaria, como el de Angélica y Medoro, y también numerosas letrillas líricas y satíricas y romances burlescos. La gran mayoría son una constante acumulación de juegos conceptistas, equívocos, paronomasias, hipérboles y juegos de palabras típicamente barrocos. Entre ellos se sitúa su romance más largo Fábula de Píramo y Tisbe (1618). La mayor parte de las letrillas están dirigidas, a escarnecer a las damas pedigüeñas y a atacar el deseo de riquezas. Merecen también su lugar las sátiras contra distintos escritores, especialmente Quevedo o Lope de Vega.
A lo largo de su vida Góngora no dejó de escribir perfectos sonetos sobre todo tipo de temas (amorosos, satíricos, morales, filosóficos, religiosos, de circunstancias, polémicos, laudatorios, funerarios), auténticos objetos verbales autónomos por su intrínseca calidad estética y donde el poeta cordobés explora distintas posibilidades expresivas del estilo que está forjando o llega a presagiar obras venideras, como el famoso «Descaminado, enfermo, peregrino…», que anuncia las Soledades.
Los poemas mayores fueron, sin embargo, los que ocasionaron la revolución culterana y el tremendo escándalo subsiguiente, ocasionado por la gran oscuridad de los versos de esta estética. Son
Soledades : Las Soledades iba a ser un poema en silvas, dividido en cuatro partes, correspondientes cada una alegóricamente a una edad de la vida humana y a una estación del año, y serían llamadas Soledad de los campos, Soledad de las riberas, Soledad de las selvas y Soledad del yermo. Pero Góngora sólo compuso las dos primeras, dejando inconclusa la segunda.
El argumento de
Las Soledades causaron un gran escándalo por su atrevimiento estético y su oscuridad hiperculta; las atacaron Francisco de Quevedo, Lope de Vega, el Conde de Salinas y Juan de Jáuregui entre otros muchos, pero también contó con grandes defensores y seguidores, como Francisco Fernández de Córdoba, el Conde de Villamediana ,Gabriel Bocángel y, más allá del Atlántico, Juan de Espinosa Medrano y Sor Juana Inés de
Con las Soledades, la lírica castellana se enriqueció con nuevos vocablos y nuevos y poderosos instrumentos expresivos, dejando la sintaxis más suelta y libre que hasta entonces. Los poemas de Góngora merecieron los honores de ser comentados poco después de su muerte como clásicos contemporáneos, como lo habían sido tiempo atrás los de Juan de Mena y Garcilaso de
Góngora utiliza un lenguaje poético muy elaborado, muy culto, muy selecto, lleno de metáforas originales. De todos modos, este carácter culto y difícil de su lengua poética no presenta la misma intensidad en toda su obra. Hay poemas como "Las Soledades", donde la dificultad es tal, que se necesitaría una verdadera traducción para entenderlos. Pero hay otros cuya lectura es mucho más asequible.
